Enfados y canibalismo estúpido

28/7/13

Mis gritos envasados al vacío reventaron al fin.
Y ahora congelo cada instante sabiendo de antemano que son los últimos.

Al subir al taxi mis palabras son vapor de cristal... y me dejo el alma cuando escribo en la ventana "que sea cierto el jamás".

¡Oh, CÁLLATE!