
Hoy encontré una flor que no entiende a los hombres: Nunca se dan la mano, disparan con cañones, se llenan de razones... sin cuidar sus corazones.
Y en los escaparates detrás de los cristales, se burlan de ella las flores artificiales.
No necesitan aire, tampoco primaveras, no necesitan agua, ni nadie que las quiera.

