Camino por el laberinto de los momentos, pero en todos los sitios a los que voy empieza un nuevo comienzo que nunca encuentra el final.
La luna sobre el océano es arrastrada por los alrededores en movimiento.
En el balanceo del océano la luna sigue moviéndose, las olas siguen agitándose, y yo continuo andando.
Me pregunto si las estrellas señalan mi vida, y si dejarán que su luz brille lo suficiente para que yo las pueda seguir.
Miro hacia el cielo, pero la noche se ha nublado, no brillan constelaciones; no hay Vela, no hay Orión.
Las conchas sobre las cálidas playas han tomado de sus propias tierras el eco de su historia.
Pero todo lo que escucho son sonidos bajos, como palabras de almohada que se van tejiendo.
Debería pensar que simplemente estoy soñando.
Dejo que el hilo de todos los tiempos se convierta en una línea oscura con la esperanza de poder encontrar el camino de regreso a ese momento.
Di la vuelta y volví a empezar otra vez un nuevo comienzo siguiendo en busca de la respuesta.
No puedo encontrar el final... ¿Es este o aquel camino? ¿Es un camino o el otro?
Debería ser una dirección... podría estar en un pensamiento
La vuelta que acabo de dar, la vuelta que estaba dando... Podría estar sólo empezando. Podría estar cerca del final.


